
Por fin ha llegado el día: la tercera y última entrega de esta introducción a los sonidos vocálicos del inglés. Vaya viaje, ¿eh? Si en este tiempo has podido leerte la primera y la segunda entrega, confío en que ya tendrás una pequeña base con la que enfrentarte a la mayoría de las transcripciones fonéticas de cualquier diccionario.
Esta última parada del viaje tiene dos partes: una fácil y otra difícil. De la parte difícil nos ocuparemos más adelante, así que para empezar centrémonos en la parte fácil: vamos a hablar de diptongos en inglés, es decir, de la unión de dos vocales juntas para formar una unidad. Podemos pensar en ellos como un sonido vocálico que empieza con un sabor y termina con otro. Veámoslo con ejemplos:
/aɪ/
Cuando partimos de una a como la española (que, si recuerdas, es un sonido del que no hemos hablado como una vocal del inglés: resulta que este símbolo, en inglés, casi siempre lo encontrarás solo en diptongos) y terminamos con la /ɪ/ de pick, fit, etc.
price – /praɪs/
night – /naɪt/
try – /traɪ/
/eɪ/
Partimos de la /e/ (muy parecida a la /ɛ/ que ya conocemos*) y terminamos, de nuevo, en esa /ɪ/ cortita de did, tip, etc.
face – /feɪs/
eight – /eɪt/
stay – /steɪ/
*No sé si recuerdas que te comenté que en muchos diccionarios los sonidos /e/ y /ɛ/ se representan indistintamente aunque sean dos sonidos diferentes. Pues bien, el sonido /e/ prácticamente** solo aparece en diptongos, y el sonido /ɛ/ en vocales individuales. Si estás empezando en el tema de la fonética, te recomiendo que por ahora no le des muchas vueltas a este tema de la diferencia entre /e/ y /ɛ/. Es incomprensiblemente complicado)
**Digo prácticamente porque existen multitud de excepciones que tienen que ver con las diferentes variantes del inglés, pero al nivel al que estamos trabajando no tienes que preocuparte por eso.
/ɔɪ/
Esta c del revés es el símbolo que usábamos para representar esa especie de O larga que encontrábamos en palabras como fork – /fɔːk/. Si empezamos con ese sonido y lo acortamos (fíjate en que ya no ponemos dos puntitos al lado) y terminamos en una /ɪ/.
voice – /vɔɪs/
point – /pɔɪnt/
boy – /bɔɪ/
Como a estas alturas del viaje ya tenemos que hilar fino, quiero que prestes atención a este último ejemplo: boy. Puesto que en el español de España no hacemos diferencia entre la b y la v, la palabra «boy» se pronuncia como la forma verbal del español «voy». ¿La diferencia principal? La o de «boy» es más cerrada que la o de «voy». La clave para marcar la diferencia está en redondear los labios al pronunciar «boy» más de lo que lo haces al pronunciar «voy». Te pongo un audio para que veas la diferencia:
Voy – Boy
Aprender a marcar esa diferencia tan sutil es uno de esos casos en los que la fonética te ayudará a modular tu propio acento para trabajar diferentes personajes, como te comentaba en esta otra entrada.
/aʊ/
Igual que con el diptongo /aɪ/ que hemos visto nada más empezar, aquí de nuevo partimos de una a como la española y terminamos en esa u cortita de put – /pʊt/. Por ejemplo:
noun – /naʊn/
out – /aʊt/
cow – /kaʊ/
/əʊ/
Nos volvemos a encontrar con nuestra amiga la schwa: empezamos con ella y terminamos, de nuevo, con una u cortita. ¿Qué nos queda?
slow – /sləʊ/
toe – /təʊ/
go – /gəʊ/
Vamos a hacer una pequeña parada aquí. Es posible que la palabra «go» lleves toda la vida pronunciándola como /goʊ/, con una o más abierta, en lugar de como /gəʊ/, con esa schwa entre medias. Te dejo un audio para que veas a qué me estoy refiriendo:
/gəʊ/ – /goʊ/
Si haces la prueba tú misma e intentas pronunciar las dos una detrás de la otra, es posible que reconozcas las dos variantes «principales» del inglés: la británica cuando dices /gəʊ/ y la americana cuando dices /goʊ/. Esta es otra de esas herramientas que te permitirán modular tu acento, pero además es un aperitivo de esa mitad «difícil» de esta última parada del viaje que comentaba al inicio de esta entrada. Más adelante entenderás a qué me refiero.
/ɪə/
Empezamos con nuestra /ɪ/ cortita y terminamos en nuestra vieja amiga la schwa. ¿Qué palabras tienen este sonido?:
beer – /bɪə/
clear – /klɪə/
near – /nɪə/
Es posible que tengas tendencia a pronunciar este diptongo con dos vocales bien abiertas, como si fuera /ia/y terminar pronunciando «near» como algo parecido a níar en lugar de /nɪə/. Haz el ejercicio, igual que hicimos con «voy – boy» anteriormente, de pronunciar las dos juntas para notar la diferencia. Te adjunto un audio para aclararlo:
/niar/ – /nɪə/
De nuevo, aquí tienes otra herramienta para modular tu propio acento español al hablar inglés.
/ɛə/
El último diptongo del que te voy a hablar hoy. Partimos de nuestra vieja amiga /ɛ/ y terminamos en una schwa.
hair – /ˈhɛə/
air – /ˈɛə/
square – /skwˈɛə/
Y esto es todo lo que quería contarte en cuanto a diptongos. Si buscas información al respecto en internet es posible que te encuentres con uno o dos diptongos más, pero no los voy a poner aquí porque no me parece importante para el nivel al que estamos trabajando. La fonética tiene una tendencia irrefrenable a clasificar las cosas y hacer listas interminables cada vez más exhaustivas, pero como este es mi blog y mi objetivo es crear información útil, me parece más importante saber cuándo parar. De lo que no podemos escapar es del momento de enfrentarnos a la parte difícil que te comentaba al principio de este artículo, así que vamos a ello.
La parte difícil
Hay dos temas que he obviado deliberadamente en estos tres artículos, así que te pido disculpas por ello. El motivo de no mencionarlos antes es porque añaden capas de dificultad innecesariamente elevada para el propósito que nos ocupa, que es una introducción. Te explico qué dos temas he «escondido». El primero es que todas las representaciones de sonidos a las que me he referido como «fonética» sería más correcto describirlo como «fonológica». La diferencia entre ambas cosas —fonética y fonología— es francamente complicada, pero basta con decir que en estos tres artículos hemos aprendido a usar el Alfabeto Fonético Internacional para leer transcripciones fonológicas, no fonéticas. La forma de reconocerlas es que las transcripciones fonológicas (las que te encuentras en la gran mayoría de diccionarios) vienen escritas entre barras como las que hemos visto (por ejemplo, /ɪ/), y las fonéticas entre corchetes (en el caso del mismo ejemplo sería [ɪ]). Será extremadamente raro que te encuentres una transcripción fonética (la de los corchetes) en un diccionario, así que aunque nos estemos refiriendo todo el rato a transcripciones fonéticas, quiero que sepas que en realidad de lo que hemos estado hablando es de fonología.
El segundo tema que he obviado es el de la variante del inglés que he estado utilizando. ¿No te parece que los audios y las transcripciones que te he ido dejando suenan como muy «british»? Efectivamente, todo lo que he ido poniendo lo he basado en la variante británica del inglés, que en realidad es una cosa que técnicamente no existe porque no se habla igual en todo el país. Por ejemplo, cuando algún hispanohablante se refiere al acento «español», probablemente se esté refiriendo al acento castellano que se usa de facto como el estándar, a pesar de que si vives en España sabrás que en cada comunidad autónoma —y depende de dónde vivas, incluso en cada provincia— existe un acento diferente y todos son acentos «españoles». En el inglés del Reino Unido, el estándar por defecto es una cosa llamada «RP» (Received Pronunciation) que es un acento un poco artificial que recoge elementos del acento del sur y centro de Inglaterra y que sirve como un vehículo para reducir tu acento regional: la idea de que cuando hablas con ese acento estándar, nadie sabrá identificar de dónde eres ni cuál es tu clase social. Esta es una cuestión un poco difícil de entender si vienes de un país como España, porque excepto rasgos dialectales muy específicos (el ceceo o el seseo en el caso de acentos de Andalucía, por ejemplo), el acento no lo utilizamos como un marcador de clase al mismo nivel que en Reino Unido: habiendo vivido allí, puedo afirmar que en ese país el tema del acento es casi una obsesión.
Pero volviendo al asunto que nos ocupa, todo lo que has leído hasta ahora está basado en la fonética del inglés británico, y si tus referentes son de la variante americana, es posible que algunos sonidos te hayan resultado un poco extraños de pronunciar. Y aquí es donde comienza la complicación cuando uno mezcla las palabras «fonética» e «inglés»: todo es un poco relativo porque todo depende de la variante de la que estemos hablando. Todos los símbolos que has aprendido existen por igual en inglés americano, aunque no siempre en el mismo sitio. Un ejemplo ya lo hemos visto con el diptongo /əʊ/: la misma palabra, go, se transcribe usando símbolos diferentes en función de si es la variante británica o americana —/ɡəʊ/ en la primera, /ɡoʊ/ en la segunda. Otro ejemplo, la palabra «not» se transcribe /nɒt/, con esa a dada la vuelta, para reflejar la pronunciación británica. Pero en inglés americano se transcribe /nɑːt/, con esa a larga que ya conocemos de palabras como barn – /bɑːn/, palabra que, en inglés americano, se pronuncia con esa misma vocal, solo que añadiendo el sonido r: /bɑːrn/. Entonces, ¿hay forma de anticiparse y saber en qué palabras cambian según qué vocales? Sí y no. Hay reglas en función de la variante de la que estés hablando, pero por cada regla hay excepciones, con lo cual la única forma de aprenderse los pormenores de un acento es la experiencia: estudiar, equivocarse y echarle tiempo. ¿Ves por qué te decía que este tema es difícil? Los mismos angloparlantes son conscientes de las diferencias que hay el inglés americano y el inglés británico, hasta el punto que hay canciones que hablan de ello. Por ejemplo, «Let’s call the whole thing off» gira en torno a la pronunciación de varias palabras en ambos acentos y una de ellas, la de la palabra «tomato» —»You like tomayto, and I like tomahto«—, es tan popular que se ha convertido en una expresión en sí misma: se dice «tomato, tomato» (la primera con pronunciación americana, la segunda con pronunciación británica) cuando quieres dejar claro que dos cosas aparentemente distintas en realidad son lo mismo. Y todo se vuelve aún más complicado porque dentro de cada variante existen multitud de subvariantes que fonéticamente podríamos decir que se contradicen entre sí. Un follón interminable. Todo esto no te lo cuento para asustarte, ni para desanimarte, sino para que veas que lo que tienes delante es un viaje largo y lleno de recovecos en los que es fácil perderse. Vamos, que no es tu culpa, es que el idioma es así: ten paciencia. Dicho todo esto, mi recomendación para simplificar el asunto es 1º) tengas conciencia de cuál es la variante que te queda más cerca a ti (¿has aprendido con profes británicos o americanos?) y 2º) cuando busques una palabra en un diccionario, te fijes en las dos transcripciones, la de UK y la de US, y escojas la que te corresponde. Y ya. Si no lo tienes ya, es posible que con el tiempo vayas desarrollando el oído y anticipándote a algunos sonidos porque ya te vayan sonando, pero hasta que llegue ese momento te recomiendo que te ciñas a la variante que más se parece a la que has estudiado tú o que —o la que mejor te suena— y seas lo más constante posible, es decir, no vayas cambiando de una a otra aleatoriamente.
Además de todos los sonidos que ya hemos visto y que, como digo, existen en la variante americana, aunque no siempre en los mismos sitios, hay sonidos vocálicos que son específicos del acento americano y que no existen en la variante británica estándar (el RP que te decía antes, porque sí que están presentes en algunos regionalismos de UK —es un follón). Te adelanto, eso sí, que todos tienen que ver con la pronunciación de la letra R, que quizá sea el mayor rasgo distintivo del acento americano respecto del británico: en general, en el acento americano —o, mejor dicho, la versión utilizada como estándar, que es lo que se conoce como General American English— se pronuncian todas las R.
/ɝ/
La e que conocimos en la segunda entrada como una elongación de la /ə/ en palabras como bird – /bɜːd/. Pues en inglés americano, como se retiene el sonido r, se le añade ese simbolito para indicarlo y se pierden los dos puntos. Así, /bɜːd/ se convierte en /bɝd/. Te dejo un audio para que veas la diferencia.
/ɚ/
Nuestra amiga la schwa, pero un poco distinta. Ese mismo simbolito que acabamos de ver también se le añade a esta vocal para dejar claro el sonido r en palabras como las siguientes (audio de referencia debajo):
enter – /ˈɛntɚ/
poker – /poʊkɚ/
cover – /kʌvɚ/
Y esto es todo. En estos tres artículos he intentado sintetizar un tema complicado y, a pesar de mi afán por simplificar, soy consciente de que hay mucha información que digerir. No lo veas como un problema: plantéatelo como un reto. El aprendizaje de un idioma es un emprendimiento de largo recorrido en el que no existen los atajos, así que lo mejor es aprender a disfrutar del camino. Yo te recomiendo que te releas con calma estos tres artículos sobre sonidos vocálicos y que mientras tanto busques palabras en el diccionario para ir relacionando los que te he contado aquí con ejemplos reales. Como te decía en este otro artículo, nada va a ayudarte tanto a progresar en el manejo de un idioma como hacerte cargo de tu propio aprendizaje: desarrollar tu propio oído, detectar cuándo haces mal un sonido, identificar dónde se producen los sonidos en ti misma (la posición de los labios, la lengua, los dientes, etc). Si haces todo este trabajo, tarde o temprano en tu cerebro habrá un «click» y verás cómo no solo empiezas leer las transcripciones del diccionario sin problema, sino que además tu pronunciación mejora sustancialmente.
Esta información no te va a arreglar la vida ni va a hacer que hables inglés como una nativa, pero sí que espero que te sirva como un primer paso. Y, sobre todo, espero que lo puedas poner en práctica la antes posible haciendo un self-tape en inglés.
Hasta la próxima.
Si te ha gustado esta entrada, compártela:
